Skims, la compañía cofundada por Kim Kardashian y Jens Grede en 2019, ha alcanzado una valoración de 5000 millones de dólares tras una ronda de financiación de 225 millones de dólares liderada por Goldman Sachs Alternatives a finales de 2025. Este hito posiciona a la marca entre las empresas privadas más valiosas del mundo de la moda y el apparel.

Lo que comenzó como una línea de fajas moldeadoras inclusivas (tallas XXS a 4XL y tonos de piel variados) se ha transformado en una marca de estilo de vida completa: ropa interior, loungewear, trajes de baño, basics, activewear y colaboraciones destacadas como la alianza con Nike para prendas deportivas de alto rendimiento con cortes inclusivos. Además, integró la línea de belleza SKKN by Kim tras la adquisición de una participación de Coty, fortaleciendo su presencia en belleza y fragancias.

En 2025, Skims superó los 1000 millones de dólares en ventas netas proyectadas, quintuplicando sus ingresos desde 2020 y logrando rentabilidad sostenida. El éxito se debe a su enfoque en diversidad corporal, marketing digital potente (lanzamientos limitados, contenido viral en TikTok e Instagram con #skimshaul) y una estrategia híbrida: más de 18 tiendas propias en EE.UU. y México, con planes ambiciosos de expansión física en 2026 hacia Europa (Regent Street en Londres), Oriente Medio y otros mercados clave.

Kim Kardashian, quien posee una participación significativa y vio su fortuna personal crecer hasta cerca de 1900 millones de dólares gracias a Skims, ha sido clave en la autenticidad y alcance global de la marca mediante sus cientos de millones de seguidores. La visión inclusiva y empoderadora ha resonado especialmente con millennials y Gen Z, redefiniendo el shapewear como prenda cotidiana de confianza y comodidad.

Con esta valoración y capital fresco, Skims se perfila como candidata a una futura salida a bolsa, consolidando su transformación de nicho a gigante multicategoría del lujo accesible y la positividad corporal.








