Jeson P, acusado de participar en un millonario robo de joyas valoradas en más de 100 millones de dólares en California, quedó en libertad tras acogerse a un proceso de deportación voluntaria hacia Ecuador. El implicado formaba parte de un grupo de siete personas señaladas por el asalto a un remolque de la empresa Brinks en julio de 2022, donde se sustrajeron diamantes, oro y relojes de lujo. Al aceptar su salida del país mientras estaba bajo custodia del ICE, los cargos en su contra fueron desestimados, permitiéndole evitar una posible condena de 15 años de prisión.
La decisión ha generado una fuerte controversia judicial, ya que los fiscales federales aseguraron desconocer el acuerdo de deportación y argumentaron que la ausencia del acusado no debería anular el proceso penal. Por su parte, la defensa solicitó la desestimación de la causa a principios de enero de 2026 tras confirmarse el traslado del sospechoso a suelo ecuatoriano. Mientras Jeson P regresa al país, las autoridades estadounidenses cuestionan el vacío legal que permitió que uno de los autores del robo de joyas más grande de los últimos años evadiera la justicia mediante un trámite migratorio.








