El cierre definitivo de Spirit Airlines debido a su crisis financiera ha dejado a decenas de pasajeros en Guayaquil con itinerarios interrumpidos y la incertidumbre sobre sus reembolsos. La aerolínea informó que las devoluciones serán automáticas únicamente para quienes compraron boletos de forma directa con tarjetas bancarias, mientras que aquellos que utilizaron agencias de viajes o puntos del programa de lealtad deberán gestionar sus reclamos bajo las condiciones del proceso de bancarrota. La empresa también aclaró que no asumirá costos externos como hospedaje o alimentación, dejando estas coberturas sujetas a los seguros de viaje individuales de cada usuario.
Frente a esta situación, competidores como Avianca, JetBlue y American Airlines han anunciado medidas de contingencia para facilitar el retorno de los viajeros varados. Avianca ofrece reubicación sin costo para quienes ya iniciaron su trayecto de ida, sujeto a disponibilidad en sus vuelos hasta el 16 de mayo. Por su parte, JetBlue y American Airlines han implementado tarifas de rescate que inician desde los 99 dólares en rutas compartidas, además de establecer topes de precios para evitar cobros excesivos ante el aumento repentino de la demanda. American Airlines también evalúa incrementar su capacidad con aeronaves más grandes en las 67 rutas donde coincidía con la operación de la desaparecida aerolínea amarilla.








