El golfista Tiger Woods y su pareja, Vanessa Trump, han tomado medidas radicales tras el accidente vial que derivó en la hospitalización y posterior ingreso del deportista a un centro de rehabilitación.
De acuerdo con reportes recientes, la pareja decidió reducir su círculo cercano e incluso despedir a parte de su personal ante el temor de filtraciones a la prensa. Fuentes cercanas aseguran que ambos se encuentran especialmente sensibles por la exposición mediática y buscan mayor privacidad durante este proceso.
El incidente ocurrió a finales de marzo en Florida, cuando Woods sufrió un accidente automovilístico y fue arrestado bajo sospecha de conducir bajo los efectos de sustancias. Posteriormente, ingresó a un programa de rehabilitación de 90 días en Suiza, donde se enfoca en su recuperación física y mental.
Mientras avanza su tratamiento, el entorno del golfista ha señalado que su pareja se mantiene firme a su lado, aunque ambos han optado por limitar al máximo el contacto con terceros, en un intento por evitar nuevas controversias y proteger su intimidad.









