Una vasta tormenta invernal impactará a más de la mitad de la población estadounidense desde el 23 de enero de 2026, con alertas vigentes en treinta estados debido a pronósticos de nieve y hielo. El Servicio Meteorológico Nacional informó que el sistema se desplazará desde el suroeste hacia el noreste, afectando inicialmente a Nuevo México, Arizona, Colorado y Utah. Ciudades principales como Nueva York, Filadelfia y Washington, DC, se preparan para recibir acumulaciones que podrían superar los 30 centímetros, mientras que zonas montañosas como Flagstaff esperan hasta 60 centímetros.

Las autoridades advirtieron sobre condiciones de viaje extremadamente peligrosas y la alta probabilidad de cortes de energía generalizados por la acumulación de hielo en el tendido eléctrico. Ante la magnitud del evento, que se extiende por más de 3.200 kilómetros, se han activado planes de emergencia estatales, cierres escolares preventivos y protocolos especiales en los principales aeropuertos. El impacto económico y logístico podría ser significativo, similar a tormentas severas de años anteriores, por lo que se recomienda a la ciudadanía evitar desplazamientos innecesarios y asegurar suministros básicos.








