La influencer rusa Yulia Burtseva, de 38 años, perdió la vida de manera inesperada el pasado 4 de enero tras someterse a una cirugía estética de levantamiento de glúteos en una clínica privada en Moscú. El procedimiento, que buscaba agrandar y mejorar la forma de los glúteos, terminó en tragedia cuando la joven sufrió una emergencia médica repentina, diagnosticada como shock anafiláctico, pocas horas después de recibir las inyecciones.
Burtseva, originaria de Samara (Rusia) pero radicada en Nápoles, Italia, desde hace varios años, era conocida en redes sociales por sus más de 75 mil seguidores en Instagram. Allí compartía aspectos de su vida cotidiana, valores familiares y experiencias personales, incluyendo promociones de tratamientos médicos en el extranjero. Estaba casada con el italiano Giuseppe desde hace cinco años y era madre de una pequeña hija.
La influencer viajó a la capital rusa acompañada de su familia específicamente para realizarse esta intervención en una sucursal de la Clínica Elmas, ubicada en Tokmakov Lane. El costo del procedimiento ascendía a aproximadamente 4 mil libras esterlinas (alrededor de 5.300 dólares). Horas antes de entrar al quirófano, Burtseva publicó en sus historias un video desde el icónico Café Pushkin en Moscú, donde se la veía feliz y relajada disfrutando de un desayuno.

Según informes preliminares, el deterioro de su salud fue drástico e inmediato tras las inyecciones. Fue trasladada de urgencia a un hospital, pero los esfuerzos por reanimarla resultaron infructuosos.
Las autoridades rusas han abierto una investigación penal por posible negligencia médica a cargo de la Dirección Principal de Investigación del Comité de Investigación de la Federación Rusa para Moscú. Se han incautado los registros médicos de la clínica y se ordenaron exámenes forenses detallados. Los responsables podrían enfrentar hasta tres años de prisión si se comprueba culpabilidad.
Hasta el momento, la familia no ha emitido un comunicado oficial. El esposo y la hija permanecen en Italia, mientras que otros familiares cercanos residen en Rusia.
Este caso vuelve a poner en el foco los riesgos asociados a las cirugías estéticas, especialmente procedimientos como el levantamiento de glúteos, que aunque populares, pueden conllevar complicaciones graves como reacciones alérgicas severas.









