El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al régimen de Teherán horas antes del inicio de las conversaciones diplomáticas en Pakistán. En declaraciones al New York Post, el mandatario afirmó que las fuerzas navales estadounidenses están siendo reabastecidas con armamento de última generación, asegurando que están listos para actuar de manera efectiva si no se logra un acuerdo. Este mensaje de presión militar coincide con el viaje del vicepresidente JD Vance hacia Islamabad, quien liderará el equipo negociador y advirtió a las autoridades iraníes que no intenten engañar a la delegación de Washington.
La mesa de diálogo enfrenta posturas distantes: Estados Unidos presentó una propuesta de 15 puntos centrada en el uranio enriquecido y la reapertura del estrecho de Ormuz, mientras que Irán exige el control de dicho estrecho y el levantamiento total de las sanciones. La tensión se ve agravada por la situación en Líbano, ya que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, condicionó la asistencia a las conversaciones a un cese de los ataques israelíes contra Hezbollah. A pesar del tono beligerante de Trump, Vance sugirió la posibilidad de un malentendido respecto a la tregua en Líbano, manteniendo una ventana abierta para una negociación de buena fe.








