El presidente Donald Trump confirmó que los cargamentos de petróleo venezolano incautados en siete buques ya se encuentran en proceso de refinamiento en instalaciones de Houston y otras localidades estadounidenses. Durante una entrevista con The New York Post, el mandatario sostuvo que Estados Unidos gestiona actualmente la totalidad del crudo interceptado, asegurando que, mediante la futura intervención de grandes corporaciones petroleras, Venezuela logrará percibir ingresos históricos. Trump destacó que este esquema beneficiará a ambas naciones y subrayó la sólida relación que mantiene con la presidenta interina Delcy Rodríguez tras la salida del poder del anterior régimen.
En el ámbito militar, Trump reveló detalles sobre la operación del pasado 3 de enero en Caracas, atribuyendo el éxito de la captura de Nicolás Maduro a un arma de nueva generación denominada “el trastornador”. Según el relato presidencial, este dispositivo tecnológico neutralizó por completo los sistemas defensivos y el armamento de origen ruso y chino apostado en territorio venezolano, impidiendo cualquier respuesta armada durante la incursión. El mandatario evitó profundizar en las especificaciones técnicas del equipo, pero enfatizó su eficacia para inhabilitar equipos electrónicos enemigos de manera inmediata.
Finalmente, el jefe de Estado se refirió a sus ambiciones estratégicas sobre Groenlandia, expresando confianza en obtener el control de territorios clave alrededor de la base militar de Pituffik. Trump comparó sus planes con el modelo de soberanía británica en Chipre, sugiriendo que las negociaciones con la OTAN permitirán a Estados Unidos asegurar enclaves de interés en la isla ártica. A pesar del escepticismo de líderes europeos, el presidente insistió en que las conversaciones están avanzadas y que el acuerdo marco resultará beneficioso para la estabilidad y seguridad de la región atlántica.








