El régimen de Irán confirmó este martes 24 de febrero de 2026 una brecha de seguridad en sus infraestructuras de comunicación. Un número indeterminado de ciudadanos recibió un mensaje de texto que describía al presidente estadounidense, Donald Trump, como un “hombre de acción” e instaba a la población a tener paciencia, en lo que se interpreta como una advertencia sobre un inminente ataque militar. El coronel Javad Mokhtar-Rezaei, subdirector de la Policía Cibernética (FATA), informó que el número emisor ha sido bloqueado y que se ha iniciado una investigación especial para determinar cómo se produjo el acceso no autorizado a los sistemas de mensajería del país.
Contexto de máxima tensión bélica
La difusión de estos mensajes no es casual y coincide con una escalada de hostilidades entre Washington y Teherán:
- Presión Nuclear: Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en Oriente Medio para forzar a Irán a firmar un nuevo acuerdo nuclear, bajo la amenaza directa de una intervención armada.
- Advertencias de Trump: El mandatario estadounidense ha mantenido una postura agresiva, advirtiendo previamente que actuaría contra las autoridades iraníes si la represión contra civiles continuaba.
- Guerra Psicológica: Las autoridades persas investigan si la intrusión técnica tiene como objetivo desestabilizar a la población mediante tácticas de guerra informática.
El saldo de la represión interna
El incidente ocurre apenas semanas después de las masivas protestas de enero que exigían el fin de la República Islámica. La respuesta del Estado dejó cifras devastadoras que hoy son objeto de escrutinio internacional:
| Fuente de información | Cifra de fallecidos reportada | Detenidos estimados |
| Balance Oficial de Irán | 3.117 muertos | No especificado |
| HRANA (Organización en EE. UU.) | Más de 7.000 muertos | 53.000 personas |
Investigación y consecuencias legales
La agencia Fars detalló que la Policía Cibernética está analizando las “dimensiones técnicas de la intrusión” para identificar a los responsables. El coronel Mokhtar-Rezaei fue enfático al señalar que cualquier negligencia en los protocolos de seguridad de las empresas de telecomunicaciones será perseguida judicialmente. Mientras tanto, el ambiente en las principales ciudades iraníes es de incertidumbre, ante el temor de que el mensaje “sospechoso” sea el preludio de una ofensiva militar extranjera o de una nueva ola de ciberataques coordinados contra el gobierno.








