El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha enviado una advertencia directa a Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro, exigiendo una transferencia inmediata del poder a sectores democráticos. Según informa la revista Semana, el líder republicano aseguró que su administración tiene preparada una segunda ola de acciones militares y estratégicas mucho más contundente que la ejecución inicial en Caracas si el chavismo intenta atornillarse en el mando. Trump enfatizó que el operativo que terminó con la detención de Maduro fue solo el comienzo de una estrategia diseñada para desmantelar por completo la estructura del régimen, advirtiendo que no tolerará maniobras dilatorias por parte de la vicepresidenta ejecutiva. Esta declaración eleva la presión internacional al máximo nivel, mientras el Pentágono mantiene el despliegue de sus unidades de élite en las cercanías del territorio venezolano para responder a cualquier señal de resistencia organizada.

La postura de la Casa Blanca busca fracturar la lealtad de los mandos militares que aún permanecen fieles a la figura de Rodríguez dentro del palacio de gobierno. Durante su alocución, Trump señaló que el tiempo de las negociaciones diplomáticas sin resultados ha terminado y que la permanencia de los aliados de Maduro en el poder representa una amenaza para la estabilidad del hemisferio. Expertos en geopolítica consideran que este ultimátum prepara el terreno para una intervención de mayor calado si no se facilita el ingreso de la ayuda humanitaria y el establecimiento de un gobierno de transición reconocido internacionalmente. Por su parte, el entorno de Rodríguez enfrenta el dilema de ceder ante la superioridad militar norteamericana o arriesgarse a las consecuencias de la fase operativa anunciada por Washington. La tensión en la región se mantiene en niveles críticos mientras el mundo espera la respuesta oficial de Caracas ante la posibilidad inminente de una nueva ofensiva de gran escala.








