El presidente de Estados Unidos recibirá a la líder opositora venezolana en la capital estadounidense para abordar el futuro democrático de Venezuela. Esta reunión de alto nivel se produce en un momento determinante, tras la detención del exmandatario Nicolás Maduro, un hecho que ha transformado el escenario geopolítico de la región. El gobierno norteamericano ha manifestado su respaldo al proceso de cambio, enfatizando la necesidad de establecer un cronograma electoral transparente y seguro que permita la restauración de las instituciones públicas en el país sudamericano bajo la observación de organismos internacionales y aliados estratégicos.
Durante las sesiones de trabajo en la Casa Blanca, ambos líderes discutirán los planes de asistencia humanitaria y la recuperación económica necesaria para estabilizar la nación tras la crisis. Fuentes oficiales señalan que se evaluará el levantamiento progresivo de sanciones y el apoyo técnico para la reconstrucción del sistema productivo venezolano. La presencia de Machado en la sede del poder ejecutivo estadounidense ratifica su papel como interlocutora principal en esta nueva etapa política, mientras la comunidad internacional permanece atenta a los acuerdos que surjan de este diálogo para garantizar una transición pacífica y el retorno definitivo del orden constitucional.








