El presidente Donald Trump anunció este lunes 2 de febrero de 2026 un acuerdo estratégico con el primer ministro de la India, Narendra Modi, que promete acelerar el fin del conflicto en Ucrania. Tras una llamada telefónica, Trump confirmó que la India —uno de los mayores compradores de crudo ruso hasta la fecha— cesará de inmediato sus adquisiciones a Moscú. En su lugar, el gigante asiático incrementará sus importaciones de energía desde Estados Unidos y, de forma significativa, desde Venezuela. Este giro es posible gracias a la reciente apertura del sector petrolero venezolano tras la captura de Nicolás Maduro hace un mes, lo que ha permitido a Washington levantar sanciones y fomentar la inversión extranjera en el país caribeño.
Como recompensa por este alineamiento, Trump redujo los aranceles recíprocos a los productos indios del 25% al 18%, una medida que Modi calificó como un impulso vital para los 1.400 millones de ciudadanos de su país. Por su parte, la India se ha comprometido a invertir más de 500.000 millones de dólares en sectores clave de la economía estadounidense como tecnología, agricultura y carbón. Este pacto no solo debilita el financiamiento de la guerra rusa, sino que consolida a Venezuela —ahora bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez— como una pieza fundamental en la nueva arquitectura de suministro energético de Occidente.








