Las fuerzas armadas de Ucrania ejecutaron en los últimos días una serie de contraataques en el sector sureste del frente que permitieron recuperar más de 200 kilómetros cuadrados de territorio, en una de las mayores operaciones desde mediados de 2023. El jefe del Ejército, Oleksandr Sirski, confirmó avances en operaciones defensivas y ofensivas en Oleksandrivka y Huliaipole, donde visitó posiciones de primera línea. “La prioridad es recuperar territorio”, afirmó, al tiempo que pidió considerar el número de bajas al decidir acciones, en medio de la presión por sostener el impulso sin provocar pérdidas excesivas.
El Centro para Estrategias de Defensa de Kiev atribuyó parte del éxito al deterioro del mando y control ruso tras el bloqueo parcial de Telegram por el Kremlin y medidas para impedir el uso de terminales Starlink por tropas de Moscú. Observadores rusos admitieron dificultades para coordinar drones y comunicaciones. El Instituto para el Estudio de la Guerra señaló que la superficie recuperada en cuatro días se acerca al volumen conquistado por Rusia en un mes previo. Los avances, concentrados a unos 80 kilómetros al este de Zaporizhzhia, estabilizaron la línea de contacto y forzaron retrocesos rusos, aunque Moscú mantiene ataques constantes en otros puntos del frente.








