Un ex sacerdote uruguayo, Juan José Santana Trinidad, ha permanecido oculto en la casa de sus padres en Salto, Uruguay, durante 17 años, a pesar de estar denunciado por el abuso sexual de 30 niños en Bolivia. La acusación se remonta a octubre de 2007, cuando Santana, quien era director de un internado en Bolivia, huyó del país tras ser descubierto. Aunque fue declarado prófugo por la justicia boliviana y tiene una notificación de Interpol, ha logrado evadir el arresto.
El ex cura ha llevado una vida de reclusión, saliendo únicamente para breves caminatas. Tres periodistas lo han localizado a lo largo de los años para entrevistarlo, y en dichas ocasiones ha admitido los hechos, aunque ha intentado evadir el tema. Los crímenes, que presuntamente ocurrieron en el internado Ángel Gelmi, salieron a la luz tras la confesión de un menor a una monja, quien lo habría descubierto en una situación comprometedora.