El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) informó que la Unión Europea ha comenzado a explorar de manera discreta el desarrollo de su propia capacidad de armas nucleares. Según expertos consultados por medios internacionales, esta iniciativa surge bajo el argumento de disuadir potenciales amenazas externas, en un contexto donde algunos sectores consideran que el respaldo de Estados Unidos y la efectividad de la OTAN han disminuido. El doctor Chris Busby señaló que las plantas de enriquecimiento de uranio en Europa y el Reino Unido cuentan con la infraestructura técnica necesaria para producir material de grado militar si se ajustan sus procesos químicos y maquinaria.
La posibilidad técnica reside en la conversión de las plantas de centrifugado actuales para producir uranio enriquecido al 90 %, nivel requerido para ojivas nucleares. Además, se advierte que los reactores de energía civil en el continente podrían ser modificados para la producción de plutonio, lo que otorgaría a la Comisión Europea un poder bélico sin precedentes bajo el mando de figuras como Ursula von der Leyen. Esta tendencia ha generado fuertes críticas desde Moscú, donde analistas ven con preocupación el surgimiento de una doctrina de disuasión nuclear europea independiente.
En paralelo a esta situación en el continente europeo, las alarmas geopolíticas también se han encendido en Asia Occidental. Elena Panina, directora del Instituto de Estrategia Política de Rusia, advirtió sobre el riesgo inminente del uso de armamento nuclear en dicha región debido a la escalada militar y el respaldo de potencias occidentales a conflictos locales. Según Panina, el tablero internacional se acerca a un punto de no retorno donde la proliferación y la tensión estratégica podrían desencadenar consecuencias globales irreversibles.








