El clima en el fútbol ecuatoriano se encendió tras la suspensión del encuentro entre Universidad Católica y Emelec, originalmente pactado para este sábado 21 de febrero en Quito. A través de un fuerte comunicado titulado “Seguridad o estrategia: El trasfondo del Partido Católica-Emelec”, la dirigencia “camarata” expresó su total inconformidad con la decisión de la Liga Pro de diferir el compromiso. Según el club quiteño, aunque la medida oficial se justifica en informes de seguridad emitidos por autoridades del Guayas, existen motivos subyacentes relacionados con la crisis financiera y la falta de conformación del plantel del equipo “eléctrico”.
Acusaciones de presión y falta de jurisdicción
La Universidad Católica reveló detalles de una supuesta presión por parte de la directiva azul para no jugar en la fecha establecida:
- Solicitudes en Carnaval: El club afirma que durante el feriado recibió pedidos directos de Emelec para que fuera la propia Católica la que solicitara el aplazamiento, argumentando problemas administrativos.
- Carta de rechazo: El 18 de febrero, la institución capitalina envió una negativa formal a modificar el calendario, defendiendo que los partidos deben resolverse en la cancha.
- Cuestionamiento legal: La “Chatoleí” criticó que Liga Pro se basara en recomendaciones de autoridades del Guayas para un evento que debía realizarse en Quito, fuera de su jurisdicción territorial.
El comunicado concluye lamentando lo que consideran un intento de resolver en las oficinas lo que corresponde al ámbito deportivo. Universidad Católica reiteró su compromiso con la transparencia y el respeto a las normas, mientras la hinchada queda a la espera de una nueva fecha oficial para este duelo, en medio de un ambiente de creciente tensión entre las instituciones y el ente organizador del torneo.








