El destructor USS Michael Monsoor, un avanzado buque de guerra estadounidense, llegó a la base naval de Yokosuka, Japón, marcando su primera visita desde 2022. Su despliegue responde al aumento de operaciones navales chinas, con dos portaaviones en la región, según Newsweek. El buque se une a otros navíos de EE. UU. para proteger rutas comerciales y garantizar la seguridad en el Pacífico.
Equipado con tecnología furtiva que lo hace difícil de detectar, el USS Michael Monsoor partió de San Diego en marzo, pasando por Guam antes de llegar a Japón. Su misión incluye mejorar la vigilancia y capacidad operativa en vías marítimas clave, mientras la tripulación gana experiencia para futuras misiones.
Aunque no cuenta con armas hipersónicas, se espera que reciba estas mejoras. La presencia del buque subraya el compromiso de Washington con la estabilidad regional frente a los movimientos militares de Beijing.
La visita, en un contexto de crecientes tensiones, refuerza la postura de EE. UU. en el Indo-Pacífico, aunque no se ha confirmado la duración de su estadía en Yokosuka.