El sistema de transporte masivo Metrovía en Guayaquil se encuentra bajo la lupa de sus usuarios debido a la creciente percepción de inseguridad en unidades y paradas. Pasajeros frecuentes denuncian la operación de grupos organizados que aprovechan las aglomeraciones en las puertas de abordaje para sustraer pertenencias, especialmente teléfonos celulares. Entre las estaciones señaladas como más conflictivas se encuentran Caraguay, Caja del Seguro, Plaza Garibaldi y Parque Centenario. Según los testimonios, los delincuentes aplican métodos como el nudo, donde varias personas rodean a la víctima para inmovilizarla discretamente mientras otras ejecutan el robo en cuestión de segundos.
Ante la recurrencia de estos incidentes, los ciudadanos han optado por modificar drásticamente sus hábitos de viaje. Medidas como llevar las mochilas hacia adelante, evitar el uso del dispositivo móvil durante el trayecto y guardar objetos de valor en lugares de difícil acceso se han vuelto reglas de supervivencia para los usuarios. Relatos de pasajeros como Jessenia González y Manuel Garzón coinciden en que los momentos de mayor riesgo ocurren durante las horas pico, entre las 07:00 y 08:00, y cerca de las 18:00, cuando la falta de orden en las puertas facilita el accionar de grupos de hasta cinco personas, incluidas mujeres que utilizan bolsos grandes para ocultar lo sustraído.
La comunidad exige a la administración del sistema y a las autoridades municipales un refuerzo real en la vigilancia. A pesar de la existencia de cámaras de seguridad y guardias privados, los usuarios critican que el personal de control no actúa con la debida atención durante el ingreso a las unidades, momento en que se producen los denominados tacos para bloquear el paso y delinquir. Además de los robos, se reportan incidentes de evasión de pasajes en paradas como Centro de Convenciones, lo que aumenta la sensación de descontrol en un servicio vital para la movilidad de miles de guayaquileños.








