El flujo de petróleo venezolano hacia Estados Unidos alcanzó apenas los 7.8 millones de barriles este miércoles, una cifra lejana a los 50 millones previstos en el reciente acuerdo bilateral. Según informes técnicos y datos de monitoreo naviero, el lento avance de los envíos ha dificultado que la estatal Pdvsa revierta los recortes de producción iniciados en enero. Aunque empresas como Vitol y Trafigura cuentan con licencias para la carga y exportación, los problemas en la transferencia de hidrocarburos y la resistencia de los clientes finales ante los precios actuales han retrasado las operaciones comerciales.
Hasta el momento, siete embarcaciones han partido desde terminales venezolanas con destino a centros de almacenamiento en las Bahamas, Santa Lucía y Curazao. Por su parte, la compañía Chevron ha intensificado sus despachos este mes para mitigar la acumulación de inventarios en la región. Mientras el Gobierno de Venezuela confirmó la recepción de los primeros 300 millones de dólares producto de estas transacciones, las autoridades estadounidenses monitorean el depósito de fondos destinados a estabilizar la economía del país sudamericano bajo el nuevo marco de cooperación.








