Venezuela anunció formalmente el inicio de un “proceso exploratorio de carácter diplomático” con Estados Unidos, con el objetivo de abordar una agenda de trabajo basada en el interés mutuo. Este histórico acercamiento ocurre tras la detención del exmandatario Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses, evento que ha dado paso a un régimen de transición en el país suramericano. La Cancillería, liderada en esta etapa por Delcy Rodríguez, confirmó la llegada a Caracas de una delegación oficial de Washington encabezada por el responsable de negocios John McNamara. Esta misión tiene como propósito central evaluar las condiciones para la reapertura de las sedes diplomáticas en ambos territorios, las cuales permanecen cerradas desde la ruptura de relaciones en el año 2019.
El diálogo bilateral no solo se limita a la normalización de embajadas, sino que incluye temas críticos como la reactivación de la producción petrolera y la modernización de la infraestructura eléctrica nacional. Como parte de los acuerdos preliminares, funcionarios venezolanos viajarán próximamente a Washington para dar continuidad a las conversaciones que buscan la estabilidad democrática y económica de la nación. Este proceso es visto como un paso fundamental para reintegrar a Venezuela en el sistema internacional y facilitar la asistencia humanitaria necesaria. Mientras las delegaciones avanzan en los términos de cooperación, el gobierno de transición enfatizó que el respeto a la soberanía y la búsqueda de una transición pacífica hacia elecciones libres serán los pilares que guíen este nuevo ciclo de relaciones con la administración de Donald Trump.








