Virginia Louise Giuffre, nacida en 1983, se convirtió en una de las principales denunciantes de la red de explotación sexual liderada por Jeffrey Epstein y en figura central de las acusaciones contra Andrés Mountbatten-Windsor. En agosto de 2021 presentó una demanda civil en Estados Unidos en la que afirmó haber sido abusada sexualmente cuando tenía 17 años, mientras estaba bajo el control del entorno de Epstein y Ghislaine Maxwell. El expríncipe negó las acusaciones, pero en 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial con compensación económica que evitó un juicio. Giuffre también fundó organizaciones de apoyo a víctimas y publicó póstumamente en 2025 sus memorias, donde relató su experiencia
El 25 de abril de 2025 su familia informó que falleció a los 41 años en su granja de Western Australia. Las autoridades australianas señalaron que se trató de un suicidio y que no existían indicios de circunstancias sospechosas. Sin embargo, declaraciones previas de Giuffre en redes sociales, en las que aseguró que no tenía tendencias suicidas y que cualquier hecho en ese sentido sería sospechoso, alimentaron dudas en la opinión pública. Su figura volvió a cobrar relevancia tras la detención de Andrés en el marco de investigaciones relacionadas con los denominados archivos Epstein








