Wagner Moura marcó un hito en la 83ª edición de los Globos de Oro al ser galardonado como Mejor Actor de Drama por su papel en The Secret Agent, convirtiéndose en el primer brasileño en alcanzar esta distinción. La obra, que también se llevó el premio a Mejor Película de Habla No Inglesa, narra la historia de Marcelo, un experto en tecnología que navega por la represión de los años setenta en Recife. Al recibir el trofeo, el actor vinculó la temática del filme con la realidad contemporánea de su país, señalando que la dictadura militar ocurrida hace apenas 50 años sigue siendo una herida abierta que condiciona la vida cotidiana de los brasileños.
Durante su intervención en la sala de ganadores, Moura lanzó una dura crítica contra el exmandatario Jair Bolsonaro, a quien calificó como la encarnación física de los ecos dictatoriales y un representante de la extrema derecha fascista. El actor, mundialmente reconocido por su interpretación de Pablo Escobar en la serie Narcos, insistió en que el cine debe seguir explorando estos periodos oscuros para evitar su repetición. Para Moura, el reconocimiento obtenido no es solo un triunfo artístico, sino una plataforma necesaria para defender la memoria histórica frente a los movimientos políticos que amenazan la democracia en la región.








