Los mercados globales reaccionaron con nerviosismo este lunes ante la escalada de tensiones militares en el Medio Oriente. Wall Street cerró la jornada en rojo, con el Dow Jones perdiendo más de 500 puntos, mientras el precio del petróleo Brent se disparó hasta los USD 114,44 por barril. El detonante fue una serie de incidentes en el estrecho de Ormuz, que incluyeron explosiones en buques mercantes y ataques con drones contra instalaciones petroleras en los Emiratos Árabes Unidos. Estas acciones ponen en jaque el frágil alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, elevando el riesgo de un conflicto a gran escala en una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
La confrontación dialéctica también se intensificó luego de que el presidente Donald Trump anunciara que la Armada estadounidense escoltará embarcaciones bajo el “Proyecto Libertad”, advirtiendo con medidas extremas si la República Islámica ataca intereses norteamericanos. Por su parte, Irán ha expandido sus zonas de control marítimo, afectando puertos estratégicos. Analistas advierten que, con el crudo acumulando un alza del 88% en lo que va del año y los rendimientos de los bonos del Tesoro al alza, la economía global enfrenta un escenario de alta volatilidad donde cualquier error diplomático podría profundizar la tendencia bajista de las bolsas.








