El icónico apartamento de Jacqueline Kennedy Onassis en el 1040 Fifth Avenue, Nueva York, donde vivió desde 1964 hasta su muerte en 1994, ha tenido un destino de ventas millonarias y renovaciones profundas. La ex primera dama compró el piso completo del 15º en 1964 por $200.000 (unos $250.000 según algunas fuentes), un espacio de aproximadamente 5.300 pies cuadrados con cinco dormitorios, biblioteca, conservatorio, comedor, tres chimeneas, dos terrazas y vistas al Central Park y al Templo de Dendur del Met.

Jackie falleció allí el 19 de mayo de 1994 a los 64 años por linfoma no Hodgkin. Un año después, en 1995, su herencia lo vendió por $9.5 millones al multimillonario David Koch, quien lo remodeló por completo. Koch declaró en 2006 que Jackie era “muy conservadora financieramente” y que no invirtió mucho en él, por lo que “lo destripamos y lo rehicimos todo”. Lo describió como insuficiente en tamaño para sus necesidades y lo vendió en 2006 por $32 millones al gestor de fondos de cobertura Glenn Dubin y su esposa Eva Andersson-Dubin.

Desde entonces, el apartamento ha cambiado de manos al menos un par de veces más, manteniendo su aura legendaria. En febrero de 2026, fue recreado fielmente en la miniserie de FX “Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette”, según el diseñador de producción Alex DiGerlando, quien destacó que siguieron el plano original pese a las diferencias estilísticas con la serie.

Hoy, el penthouse sigue siendo uno de los más prestigiosos de Manhattan, símbolo de la elegancia discreta de Jackie O y de la evolución del mercado inmobiliario de lujo en Nueva York.








