Un grupo comando conformado por aproximadamente ocho personas asaltó la madrugada de este jueves una sucursal bancaria en el municipio de Naranjal, departamento de Alto Paraná. Los delincuentes utilizaron tres explosivos de manera simultánea para destruir la bóveda de la entidad, ubicada estratégicamente cerca de la frontera con Brasil y Argentina. Pese a que la detonación activó el sistema de seguridad que manchó la mayoría de los billetes con tinta roja, las autoridades policiales presumen que los asaltantes lograron llevarse cerca de 1.000 millones de guaraníes. El operativo criminal duró apenas cinco minutos y contó con vehículos de apoyo distribuidos en puntos clave para vigilar la comisaría local y las rutas de escape hacia zonas rurales.
El Ministerio de Defensa y la Dirección General del Material Bélico se desplazaron al sitio para recolectar indicios de los explosivos y cartuchos servidos utilizados durante el ataque. El comisario Javier Flores detalló que los implicados dispararon al aire y se enfrentaron brevemente con los pocos agentes que se encontraban de guardia antes de huir por caminos vecinales. Tras el suceso, se reforzó la presencia de uniformados en la localidad y se desplegaron unidades del personal táctico para rastrear a los responsables en la zona fronteriza. Las imágenes de las cámaras de seguridad están siendo analizadas para identificar a los integrantes de la organización, mientras se evalúa el monto total del valor sustraído que no haya sido afectado por el entintado.








