Las fuerzas ucranianas lanzaron un nuevo ataque contra infraestructura militar rusa en la región de Rostov, donde aseguraron haber destruido dos aviones de reconocimiento Tu-142 y un sistema de misiles Iskander en el aeródromo militar de Taganrog.
Según autoridades ucranianas, la operación fue ejecutada por unidades de sistemas no tripulados y también provocó incendios en áreas cercanas al puerto de la ciudad. El comandante de la unidad responsable afirmó que el lanzador de misiles fue alcanzado mientras se encontraba desplegado en posición operativa.
Mientras tanto, Rusia reportó ataques en otras zonas y continuó sus bombardeos sobre territorio ucraniano, incluyendo la ciudad de Zaporizhzhia, donde se registraron víctimas civiles. El hecho refleja la creciente capacidad de Kiev para atacar objetivos estratégicos dentro de territorio ruso.








