Estados Unidos lanzó una nueva ola de ataques aéreos contra Irán, completando siete noches consecutivas de bombardeos en una ofensiva que busca debilitar la infraestructura militar iraní. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación comenzó alrededor de las 19:00 GMT y estuvo dirigida contra instalaciones estratégicas en el sur del país, incluyendo sistemas de defensa, infraestructura naval y centros logísticos.
La escalada militar ha incrementado la tensión en Oriente Medio, mientras Irán mantiene su respuesta con ataques mediante misiles y drones contra bases estadounidenses en distintos puntos de la región. El intercambio de ofensivas ha elevado la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto y sus efectos sobre la seguridad y la estabilidad regional.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han informado un balance oficial de daños causados por los bombardeos, mientras que medios iraníes reportan víctimas y afectaciones en infraestructura. Diversos gobiernos y organismos internacionales han reiterado sus llamados a contener la escalada y retomar los canales diplomáticos para evitar un conflicto de mayores proporciones.








