Durante doce días de intensas operaciones en noviembre, las fuerzas del orden de los tres países realizaron más de 50000 inspecciones en fronteras y puertos estratégicos. El resultado de esta movilización incluyó la captura de tres personas y la incautación de 4000 detonadores, dos toneladas de explosivos y miles de litros de combustible. Entre los detenidos destaca un ciudadano peruano con notificación roja de Interpol, quien fue localizado en Argentina gracias al intercambio de información de inteligencia generado durante esta jornada de control transfronterizo.
En el caso particular de Ecuador, los uniformados descubrieron una peligrosa modalidad de transporte, encontrando detonadores ocultos en las bodegas de autobuses de pasajeros. Esta estrategia busca evadir los controles internos poniendo en riesgo la integridad de los civiles que utilizan estos medios de transporte. Asimismo, en la zona fronteriza de Huaquillas, se detectó un novedoso método de contrabando de combustible mediante camiones cisterna improvisados, adaptados a partir de vehículos agrícolas, lo que motivó la emisión de una notificación morada de Interpol para alertar a otras naciones.
La agencia policial internacional subrayó que estos hallazgos demuestran una tendencia global donde redes criminales interceptan cadenas de suministro legales de sustancias químicas para fines ilícitos. El éxito de la operación Chase Sudamérica pone de manifiesto la necesidad de mantener una colaboración institucional sólida para enfrentar el tráfico de armas y explosivos. Las autoridades indicaron que se mantendrán los protocolos de vigilancia en los puntos críticos de la región para frenar las actividades de extorsión y ataques selectivos vinculados a estos materiales.








