Una operación militar coordinada entre Estados Unidos e Israel impactó este 28 de febrero de 2026 objetivos estratégicos en Teherán, centrando sus ataques en el ayatolá Alí Khamenei y el presidente Masoud Pezeshkian. Imágenes satelitales revelaron daños severos y columnas de humo en el complejo de seguridad que alberga las oficinas y residencia del líder supremo iraní, un sitio de máxima vigilancia en la capital. Aunque funcionarios israelíes confirmaron que ambos mandatarios eran objetivos directos de la ofensiva, hasta el momento se desconoce el estado de salud de los dirigentes o el resultado final de las explosiones reportadas en la zona norte de la ciudad.

La ofensiva aérea provocó el bloqueo de accesos viales y el corte de servicios de comunicación e internet en gran parte del territorio iraní, dificultando la verificación de información oficial. Según fuentes internacionales, Khamenei habría sido trasladado a un refugio seguro antes de los impactos, mientras que el régimen de los ayatolás respondió con el lanzamiento de misiles contra Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait. Esta escalada bélica busca debilitar los centros neurálgicos de mando en Irán, marcando un punto de máxima tensión geopolítica tras semanas de amenazas cruzadas entre las potencias occidentales y el gobierno persa.








