Un equipo internacional de científicos ha identificado un organismo diminuto en una gota de agua de mar que plantea nuevas interrogantes sobre la definición de la vida. Se trata de la arquea Candidatus Sukunaarchaeum mirabile, un microorganismo cuyo genoma consta de apenas 238000 pares de bases, superando el récord anterior de reducción genética en su categoría. Este hallazgo, detectado inicialmente mediante el análisis de ADN del plancton marino, sitúa a la entidad en una zona difusa entre las células vivas y los virus, debido a su extrema simplificación y dependencia biológica.
A diferencia de los virus, este microorganismo conserva la capacidad de fabricar sus propios ribosomas, lo que confirma su naturaleza celular; sin embargo, carece de funciones metabólicas básicas para producir energía. Los investigadores determinaron que este arqueón sobrevive como un parásito dentro del dinoflagelado Citharistes regius, obteniendo de su huésped todos los recursos necesarios. El descubrimiento de este linaje abre una ventana al estudio de comunidades microbianas ocultas en los océanos y ofrece pistas valiosas sobre la evolución de la vida y la posible existencia de organismos similares en entornos extremos de otros planetas.








