El Ejército israelí atacó este lunes el edificio de la Asamblea de Expertos en la ciudad de Qom, el cuerpo de clérigos responsable de designar al sucesor del fallecido líder supremo Alí Jameneí. El bombardeo, confirmado por fuentes militares y la agencia iraní Tasnim, ocurrió pocas horas después de que la sede de este mismo organismo en Teherán fuera destruida por cazas de Estados Unidos e Israel. Según informes preliminares, los 88 clérigos chiíes que integran la Asamblea no se encontraban reunidos en el recinto al momento del impacto, lo que evitó una baja masiva en la cúpula religiosa que debe definir el futuro político de la República Islámica.
La Constitución de Irán establece que, ante la vacante del líder supremo, la Asamblea de Expertos debe sesionar en el menor tiempo posible para elegir a la máxima autoridad mediante mayoría de votos. Mientras se define la sucesión de Jameneí, quien permaneció 36 años en el cargo, un consejo de liderazgo transitorio conformado por el presidente Masud Pezeshkian y altos funcionarios judiciales ha asumido las riendas del país. La elección del nuevo líder es considerada crítica, ya que de esta figura emana la potestad para designar los mandos de las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y los Guardianes de la Revolución, pilares fundamentales de la estructura estatal iraní.








