Más del 70 % de la población adulta en México padece algún grado de enfermedad venosa crónica, una condición vascular frecuentemente ignorada o normalizada por los pacientes. En el marco del Día Mundial de esta afección, especialistas médicos alertaron que la mayoría de los casos no se diagnostican de manera oportuna, ya que síntomas como la pesadez, el cansancio y la hinchazón de piernas suelen considerarse erróneamente como consecuencias naturales del envejecimiento o del cansancio diario. Esta patología se origina cuando las venas de las extremidades inferiores pierden la capacidad de retornar eficientemente la sangre hacia el corazón, provocando una acumulación de líquido y presión en los vasos sanguíneos.
La incidencia es particularmente alta en mujeres de entre 30 y 40 años, vinculándose directamente a factores de riesgo como el sobrepeso, el sedentarismo y la predisposición genética. De acuerdo con el doctor Daniel Márquez, el tratamiento temprano es fundamental para evitar complicaciones mayores, como calambres nocturnos severos o cambios permanentes en la pigmentación de la piel. Actualmente, existen alternativas terapéuticas que incluyen medicamentos orales diseñados para mejorar la microcirculación y reducir la inflamación. Los expertos enfatizan la necesidad de acudir a revisión médica ante las primeras señales de molestia, subrayando que una intervención a tiempo marca la diferencia en la salud vascular a largo plazo.








