Una investigación de vanguardia publicada en la revista Nature por el Instituto Weizmann de Ciencias ha presentado el primer atlas genético de alta resolución del hígado humano. Utilizando muestras de donantes sanos, los científicos lograron mapear miles de genes con una precisión de 2 micras, revelando que el hígado no se divide en tres zonas funcionales como se creía hace décadas, sino en ocho regiones con tareas específicas. Este descubrimiento explica por qué ciertas áreas son más propensas a desarrollar enfermedades como el hígado graso o fibrosis, ya que la organización interna de nuestras células hepáticas es significativamente más intrincada y distinta a la de ratones o cerdos.
El estudio destaca que, a diferencia de otros animales, el hígado humano concentra funciones críticas como la síntesis de grasas y el almacenamiento de glucosa en el centro de sus lobulillos. Aunque este sistema es extremadamente eficiente para procesar energía, los investigadores advierten que no está evolutivamente diseñado para la dieta contemporánea rica en carbohidratos y grasas procesadas. Además, el mapa identificó que las células inmunitarias Kupffer se reubicaron en el centro del lobulillo en humanos para gestionar el desgaste celular, un mecanismo de defensa único que abre la puerta al desarrollo de tratamientos de medicina de precisión dirigidos a genes específicos según la zona afectada del órgano.








