Un joven denunció ante la Fiscalía de Pichincha haber sido víctima de un robo bajo la modalidad de escopolamina tras concretar una cita por Tinder. El afectado se reunió en el sector de La Pradera con una mujer que fingía ser de nacionalidad coreana. Tras compartir bebidas en un mirador de Guápulo, el denunciante notó una reacción extraña en su botella y perdió la conciencia. Horas después, fue hallado por la policía caminando descalzo y desorientado, mientras que en su cuenta bancaria se registraron transferencias por 6.055 dólares realizadas en apenas 18 minutos.
Las investigaciones preliminares incluyen grabaciones de cámaras de seguridad que muestran el momento en que la víctima es arrojada desde un vehículo en movimiento. A pesar de recuperar la conciencia al día siguiente, el denunciante aseguró haber recibido presiones de la sospechosa para retirar la querella, bajo el argumento de que las transacciones fueron voluntarias. El caso se mantiene bajo indagación fiscal, mientras el afectado se recupera de los efectos de la sustancia y los exámenes toxicológicos confirman el uso de fármacos para anular su voluntad.








