El Gobierno de Francia ha otorgado autorización para que aviones militares de Estados Unidos utilicen una de sus bases aéreas en territorio francés, descartando el uso de sus instalaciones en Oriente Medio para este fin. Fuentes del Estado Mayor del Ejército precisaron que este permiso se aplica únicamente a aeronaves de apoyo a las operaciones y no a aviones de caza o de combate involucrados en las recientes ofensivas contra Irán. Aunque no se detalló el tipo específico de naves, diversos informes señalan que la base de Istres, cerca de Marsella, sería el punto de escala para ofrecer protección a socios estratégicos en la región.
Esta decisión se produce tras los recientes ataques iraníes contra dos bases francesas en los Emiratos Árabes Unidos, incidentes en los que no se registraron víctimas y que no afectaron la operatividad de las instalaciones. La ministra de Defensa, Catherine Vautrin, indicó que no existe certeza de que Francia fuera el objetivo directo, dado que dichas bases son compartidas con las fuerzas locales. A pesar de haber criticado las acciones de Estados Unidos e Israel por situarse al margen de la legalidad internacional, París responsabiliza al régimen iraní de la escalada actual debido a sus programas de armamento y el apoyo a grupos armados.
Las prioridades de Francia en el conflicto actual se centran en la protección de los 400000 ciudadanos franceses residentes en la zona y en el restablecimiento de la seguridad en las rutas marítimas afectadas. En este sentido, el Gobierno francés ha propuesto la creación de una coalición internacional para garantizar la libre circulación comercial. Con esta postura, el Elíseo busca equilibrar el respaldo a sus aliados regionales con una distancia diplomática respecto a las operaciones ofensivas directas, reafirmando su compromiso con la estabilidad y el derecho internacional en Oriente Medio.








