La serie de ataques violentos contra un establecimiento de servicios tecnológicos en Urdesa, vinculado a la presentadora Conny Garcés, ha reactivado las investigaciones sobre las conexiones entre figuras públicas y estructuras delictivas. Los reportes policiales señalan que el local sufrió tres atentados en menos de una semana, siendo el más grave una detonación ocurrida la madrugada del pasado miércoles que afectó a varios inmuebles colindantes. Este escenario ha traído nuevamente a la luz pública el historial de Ronald Alexis Sánchez León, alias El Cojo Ronald, un presunto cabecilla criminal asesinado en 2021 en una urbanización privada de La Puntilla, quien habría mantenido vínculos con diversas personalidades del entorno mediático local.

Ante la gravedad de los sucesos y el hallazgo de panfletos con su imagen en el sitio del ataque, Conny Garcés anunció el cierre temporal de su sede física para migrar a operaciones exclusivamente digitales. La Policía Nacional maneja diversas hipótesis que apuntan a represalias o disputas entre bandas organizadas, similares a las que terminaron con la vida de Sánchez León en Samborondón por conflictos relacionados con el tráfico de sustancias. Mientras las autoridades mantienen patrullajes militares en la zona afectada, la opinión pública debate la recurrente exposición de figuras de la farándula en casos de violencia criminal, un fenómeno que los investigadores asocian a la infiltración de líderes delictivos en círculos sociales de alta visibilidad.








