El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia clave para la economía ecuatoriana, alcanzó este lunes los 101 dólares, consolidando una tendencia al alza que superó la barrera de los 100 dólares por primera vez desde 2022. Este incremento, impulsado por el conflicto bélico en Medio Oriente que ya suma más de una semana, representa un salto significativo respecto a los valores registrados a inicios de marzo, cuando el barril oscilaba entre los 67,39 y 78,76 dólares. Por su parte, el crudo Brent también mostró una escalada importante al situarse en 102,7 dólares, reflejando la inestabilidad de los mercados energéticos globales.
Ante esta coyuntura, el presidente Daniel Noboa manifestó la necesidad de implementar contratos a mediano y largo plazo basados en precios de mercado, con el fin de abandonar la dependencia de los acuerdos tipo spot que tradicionalmente han predominado en el país. El mandatario señaló que este cambio busca generar previsibilidad en el presupuesto estatal y reducir los márgenes de corrupción. Al contar con proyecciones claras de ingresos y costos de importación de combustibles, el Gobierno pretende planificar de manera más eficiente la inversión pública en sectores críticos como salud y educación, blindando las finanzas del Estado frente a la volatilidad externa.
En cuanto a la capacidad operativa, el Ejecutivo apunta a incrementar la producción nacional para alcanzar un nivel óptimo de al menos 500.000 barriles diarios, frente a los 464.403 registrados el pasado 5 de marzo. Noboa destacó que existe interés de inversión extranjera para intervenir en campos estratégicos como Sacha, donde se proyecta una mejora de 20.000 barriles, además de otros bloques que sumarían entre 5.000 y 7.000 barriles adicionales cada uno. Con estas acciones, el Gobierno espera elevar la producción total en un rango de 30.000 a 40.000 barriles diarios, aprovechando el ciclo de precios altos para fortalecer las reservas fiscales.








