El presidente de Rusia, Vladímir Putin, oficializó este lunes su apoyo a Mojtaba Jamenei, recientemente nombrado líder supremo de Irán tras la muerte de su padre, Alí Jamenei. A través de un comunicado del Kremlin, el líder ruso calificó la relación entre ambas naciones como “inquebrantable” y describió al nuevo clérigo de 56 años como un sucesor capaz de unir al pueblo iraní en medio de lo que denominó una “agresión armada” por parte de potencias extranjeras. Putin subrayó que el mandato de Jamenei hijo requerirá un coraje excepcional debido a los constantes bombardeos en territorio iraní y la inestabilidad regional.
La postura de Moscú refuerza un eje de resistencia frente a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien calificó la transición iraní como inaceptable. Mientras Israel señala al nuevo líder como un objetivo militar estratégico, Rusia ha intensificado sus contactos diplomáticos con Teherán para coordinar una respuesta ante la escalada del conflicto. Putin también ha mantenido diálogos con los líderes del Consejo de Cooperación del Golfo para evaluar el impacto del alza en los precios del petróleo, que este lunes rozaron los 120 dólares por barril tras los ataques a infraestructura energética en la región.








