Las autoridades locales de Portovelo y Zaruma, en la provincia de El Oro, declararon formalmente el estado de emergencia para enfrentar los estragos de la temporada invernal este 11 de marzo de 2026. En Portovelo, la crecida del río Amarillo mantiene en alerta a la población, obligando a la evacuación de familias hacia albergues temporales. Por su parte, Zaruma reportó daños en puentes y viviendas tras el desbordamiento del río Salvias, estimando preliminarmente unos 300 habitantes afectados y al menos 25 inmuebles con daños estructurales. Estas declaratorias buscan agilizar el uso de recursos técnicos y financieros para la rehabilitación de vías y sistemas sanitarios colapsados.
En la provincia del Guayas, el cantón Balao permanece bajo el agua tras el desbordamiento del río homónimo, lo que ha requerido la intervención de la Prefectura para reparar socavones y habilitar refugios con capacidad para 40 familias. La situación también es crítica en Los Ríos, donde el municipio de Baba decretó emergencia por 30 días debido a que el 90% de su sistema de alcantarillado se encuentra saturado. Simultáneamente, en Santa Elena, la parroquia San José de Ancón advirtió sobre problemas de contaminación ambiental, ya que las aguas lluvias se han mezclado con aguas servidas debido a la inundación de piscinas de oxidación.








