Un grupo de hackers identificado como Handala, con presuntos vínculos con Irán, se adjudicó la autoría de un ataque informático que afectó gravemente las operaciones de la compañía tecnológica médica Stryker. Según reportes de NBC News y testimonios de empleados, el incidente provocó fallas críticas en los sistemas de comunicación interna y dejó inoperativos numerosos teléfonos móviles de la empresa. La intrusión generó una parálisis parcial en la coordinación de las actividades diarias, ya que los dispositivos de trabajo dejaron de funcionar de manera repentina y simultánea.
Expertos en ciberseguridad indicaron que los atacantes habrían logrado vulnerar la consola de administración de Microsoft Intune, una herramienta utilizada para gestionar dispositivos empresariales. Desde dicha plataforma, los piratas informáticos activaron la función de borrado remoto, restableciendo los teléfonos a su configuración de fábrica, una medida diseñada originalmente para casos de robo o extravío. A pesar del impacto en los equipos móviles y la pérdida de información en los mismos, Stryker aclaró que sus sistemas centrales permanecieron seguros y descartó la presencia de ransomware o malware durante el evento.








