Luka Modric alcanzará en el Mundial 2026 una cifra reservada para la élite histórica del fútbol al participar en su quinta Copa del Mundo. El mediocampista, que debutó en la edición de Alemania 2006 con apenas 20 años, llega a este torneo como el eje absoluto del conjunto balcánico tras consolidar su vigencia en el AC Milan. La trayectoria del volante incluye el Balón de Oro del Mundial 2018, donde guio a su país hasta la final, y un destacado tercer puesto en Qatar 2022. Su presencia en la lista definitiva confirma que el futbolista no ha renunciado a la exigencia internacional pese a su veteranía y los éxitos cosechados en el Real Madrid.
La clasificación de Croacia se selló tras una victoria determinante frente a Islas Feroe en la ciudad de Rijeka, asegurando su séptima participación en fases finales desde su independencia. Modric, quien acumula más de 190 partidos internacionales, buscará superar la barrera de las semifinales en lo que se perfila como su despedida definitiva de los escenarios mundialistas. El torneo organizado por Estados Unidos, México y Canadá representará el cierre de un ciclo generacional donde el capitán ha sido el motor táctico y espiritual. La consistencia física del jugador permite que Croacia mantenga sus aspiraciones competitivas en el máximo nivel del deporte global.








