En una entrevista concedida a Radio Centro, el mandatario explicó que el toque de queda ha sido una herramienta estratégica diseñada específicamente para facilitar operativos de alta intensidad durante las madrugadas. Sin embargo, reconoció que estas medidas no pueden mantenerse de forma indefinida debido al impacto negativo que generan en la economía nacional y en el sector turístico. Por ello, la estrategia gubernamental transitará hacia un modelo de operaciones focalizadas y sostenidas que no requieran necesariamente la limitación de la libertad de tránsito de los ciudadanos.
Noboa enfatizó la complejidad de ejecutar decisiones tácticas en territorio propio, donde se debe equilibrar la contundencia militar con la protección de millones de habitantes y sectores productivos. El jefe de Estado aseguró que, mediante el uso de inteligencia y manejo de información, el Gobierno confía en mantener los índices de violencia en niveles significativamente inferiores a los registrados el año pasado. “La estrategia combina acciones operativas con un manejo cuidadoso para no afectar la reactivación económica del Ecuador”, concluyó el mandatario, reafirmando que el combate a las estructuras criminales es una política permanente.








