La Administración de Seguridad en el Transporte ha advertido que la paralización parcial del Departamento de Seguridad Nacional está provocando una crisis operativa sin precedentes en los aeropuertos del país. Con la renuncia de más de 480 agentes y una tasa de inasistencia que ha escalado del 2 por ciento al 11.76 por ciento a nivel nacional, la capacidad de control se encuentra al límite. En algunas terminales, los tiempos de espera para los pasajeros ya superan las cuatro horas y media, mientras que las autoridades reportan un alarmante incremento del 500 por ciento en las agresiones contra el personal de seguridad que aún permanece en sus puestos.
Ante la emergencia, se han desplegado agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas para brindar apoyo en funciones básicas, una medida que ha ofrecido un alivio temporal pero que resulta insuficiente para la demanda técnica requerida. La preocupación principal de la administración radica en el tiempo de formación de seis meses necesario para los oficiales calificados, lo que pone en duda la preparación logística para la Copa Mundial de 2026. Con el torneo internacional programado para iniciar en junio, la falta de una plantilla completa y debidamente financiada representa un desafío crítico para garantizar la seguridad y el flujo de millones de visitantes durante el evento.








