La presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en las terminales aéreas estadounidenses ha generado alertas debido a sus facultades para inspeccionar teléfonos y computadoras. Ante la posibilidad de que las autoridades revisen contenido almacenado o incluso nieguen el ingreso al país tras un examen técnico, expertos en seguridad digital aconsejan no viajar con los dispositivos habituales. En su lugar, proponen el uso de equipos alternativos con información mínima, evitando la sincronización de correos y contraseñas personales, o el empleo de tarjetas SIM temporales para proteger la privacidad del número telefónico principal.
Otras medidas de prevención incluyen la desactivación de accesos biométricos, como el reconocimiento facial o la huella dactilar, sustituyéndolos por contraseñas robustas antes de cruzar los controles de seguridad. También se recomienda cerrar sesiones en aplicaciones sensibles, borrar archivos confidenciales y apagar completamente los equipos al momento de la inspección. Aunque los viajeros tienen el derecho de negarse a desbloquear sus pertenencias, esta decisión puede derivar en interrogatorios prolongados o la confiscación de los dispositivos por tiempo indefinido, por lo que la reducción preventiva de datos se perfila como la estrategia más efectiva para evitar contratiempos legales.








