Hernán Galíndez se consolidó como una de las figuras de la selección de Ecuador durante el reciente amistoso internacional disputado en Madrid frente al combinado de Marruecos. El arquero de la Tri tuvo una intervención determinante al atajar un disparo desde el punto penal, manteniendo la ventaja parcial del equipo dirigido por Sebastián Beccacece durante gran parte del compromiso. A pesar de su solvencia bajo los tres palos, un descuido defensivo en un tiro de esquina al minuto 89 permitió el empate definitivo del conjunto africano, resultado que dejó una sensación de insatisfacción en el plantel ecuatoriano debido al dominio mostrado en el campo.
Al finalizar el encuentro, Galíndez expresó su frustración por no haber podido asegurar la victoria tras realizar un trabajo colectivo sólido durante más de una hora de juego. El portero destacó que, aunque se siente motivado por su efectividad en los penales, el objetivo principal era medir el nivel actual de la selección ante un rival de jerarquía mundialista. Para el guardameta, estos detalles en jugadas de pelota parada son aspectos críticos que deben corregirse de cara a la cita de 2026. No obstante, rescató el funcionamiento general de Ecuador, subrayando que competir de igual a igual con potencias internacionales confirma que el proceso de preparación avanza por el camino correcto.








