La inteligencia artificial ha facilitado la creación de contenido sexual no consentido entre menores de edad en Estados Unidos. Una investigación publicada en la revista científica PLOS One indica que el cincuenta y cinco por ciento de los jóvenes de entre trece y diecisiete años ha utilizado aplicaciones para generar imágenes de desnudos. El informe destaca que un tercio de los encuestados fue víctima de la creación de fotos falsas sin su permiso, las cuales posteriormente se distribuyeron de forma digital.
Estas herramientas de nudificación transforman fotografías reales en versiones sin ropa mediante la tecnología deepfake. Los expertos señalan que el fácil acceso y el anonimato en internet dificultan el control de estas prácticas que afectan la salud mental de las víctimas. Ante este escenario, los especialistas recomiendan iniciar la educación digital antes de los trece años y exigen a los legisladores actualizar las normativas para frenar el acoso y la extorsión en las plataformas.








