El papa León XIV mantuvo una comunicación telefónica con el presidente de Israel, Isaac Herzog, en la que enfatizó la urgencia de retomar las vías diplomáticas para finalizar el conflicto en Medio Oriente. Durante el coloquio, el líder de la Iglesia católica subrayó la importancia crítica de proteger a la población civil y asegurar el respeto estricto al derecho internacional humanitario. Esta intervención ocurre en un momento de alta sensibilidad, tras los recientes incidentes en Jerusalén donde se impidió inicialmente la celebración del Domingo de Ramos al cardenal Pierbattista Pizzaballa. El Vaticano reafirmó su postura de buscar una paz duradera, mientras el pontífice se prepara para presidir su primer viacrucis en el Coliseo Romano como sucesor de Pedro.
Por su parte, el mandatario israelí confirmó que el intercambio incluyó felicitaciones mutuas por la Pascua cristiana y el Pésaj judío, además de abordar las crecientes tensiones con Irán y en el Líbano. La conversación telefónica es vista como un gesto para distender la relación bilateral luego de que la Santa Sede convocara al embajador israelí para expresar su malestar por las restricciones al culto en Tierra Santa. León XIV, en sus recientes homilías de Semana Santa, ha calificado de blasfemia el uso de la violencia para obtener la victoria y ha lamentado la brutalidad que arrodilla a la humanidad. Este llamado al diálogo se suma a los esfuerzos internacionales por estabilizar la región y garantizar el acceso libre a los lugares sagrados para todas las confesiones.








