Un tribunal de la ciudad de Cardiff, en Gales, sentenció a 19 años de cárcel a dos hombres de origen kurdo iraquí por liderar una sofisticada red de tráfico de personas. Según la investigación de la Agencia Nacional contra el Delito (NCA), los sujetos operaban desde un negocio de lavado de automóviles en Caerphilly, desde donde coordinaron el ingreso ilegal de aproximadamente 100 migrantes por semana durante dos años. La organización funcionaba de manera similar a una agencia de viajes, utilizando reseñas en redes sociales y cobrando tarifas que oscilaban entre los 4.000 y 33.600 dólares, dependiendo de la modalidad del traslado, que incluía desde camiones contenedores hasta vuelos con pasaportes falsos.
Para evadir el rastreo financiero, los condenados empleaban el sistema “hawala”, un método tradicional de transferencia de fondos basado en la confianza que permite mover dinero entre países sin que este cruce físicamente las fronteras. Los migrantes, provenientes principalmente de Irak, Irán y Siria, eran alentados a documentar sus trayectos por Europa en plataformas como TikTok y Telegram para atraer a nuevos clientes. Las autoridades destacaron la peligrosidad de la trama, que involucraba a familias enteras y niños, atravesando múltiples países europeos antes de llegar a territorio británico en condiciones que ponían en riesgo su integridad.








