La audiencia de juzgamiento contra Santiago Díaz, exlegislador del movimiento Revolución Ciudadana, se instaló en el Complejo Judicial Norte de Quito bajo la dirección de un tribunal penal de Pichincha. Durante la primera jornada, que se extendió por más de seis horas, se presentaron los alegatos de apertura y los testimonios de los padres de la víctima, una menor que tenía once años al momento del ataque en diciembre de 2024. El proceso busca determinar la responsabilidad de Díaz como autor directo del delito de violación, tras una investigación que incluyó múltiples allanamientos y la incautación de dispositivos electrónicos a mediados de 2025.
En el primer día de diligencias, se reprodujo el testimonio anticipado de la niña, quien reconoció al exasambleísta como su agresor. Según el relato de la acusación, el hecho ocurrió durante una reunión social donde Díaz, aprovechando que la madre de la menor trabajaba para él, habría conducido a la niña a una habitación bajo el pretexto de entregarle un regalo. Peritos psicológicos que intervinieron en la audiencia confirmaron la grave afectación emocional de la víctima y señalaron que el procesado presenta rasgos de personalidad con falta de empatía y una preocupante normalización de conductas impropias hacia menores de edad.
Por su parte, la defensa técnica de Santiago Díaz, quien comparece vía telemática, sostiene que no existe delito y que los elementos de convicción de la Fiscalía se han debilitado durante el proceso. El abogado defensor adelantó que buscará justificar la inocencia de su representado para solicitar su inmediata libertad. No obstante, la acusación particular se ampara en el artículo 171 del Código Orgánico Integral Penal, solicitando una sentencia de 22 años de privación de libertad más agravantes, mientras la audiencia continúa este viernes con la declaración del médico legista encargado de los exámenes físicos de la menor.








