En el segundo día de su gira por África, el papa León XIV encabezó una misa histórica en Kilamba, cerca de Luanda, ante una marea humana que aguardaba su llegada desde la madrugada. Durante la celebración, el sumo pontífice denunció con firmeza la “lógica de explotación” que castiga a Angola, un país con vastos recursos naturales pero sumido en profundas asimetrías económicas. Su discurso resonó entre una población que clama por una distribución equitativa de la riqueza y mayor democracia, especialmente tras las violentas protestas por el alto costo de la vida registradas en 2025.

El mensaje del papa, de origen estadounidense, no solo se centró en la crítica social, sino que buscó inspirar a la juventud africana con un llamado a la paz y la reconciliación nacional en una región marcada por conflictos históricos. Tras la ceremonia, León XIV tiene previsto visitar el santuario de Muxima, corazón de la devoción mariana en el África austral, donde se espera que continúe su agenda de cercanía con los sectores más vulnerables. Esta visita representa el tercer viaje de un pontífice a suelo angoleño, consolidando el rol de la Iglesia como mediadora en las crisis que afectan al continente.








